


La continua exposición a la variable meteorología del litoral gallego determina la vida en este parque natural. El elemento que más destaca en su paisaje es la gran duna móvil, fruto precisamente de la acción combinada del mar y del viento. Al no estar vegetada, los vientos del sudoeste predominantes en el invierno hacen que se mueva unos pocos centímetros todos los años hacia el interior.
Se encuentran también numerosas huellas de los primeros asentamientos humanos en esta zona de Galicia, tanto en el interior del parque (Castro de Porto de Baixo) como en sus alrededores, el castro de Baroña. 
La belleza del Castro reside en el lugar que fue elegido por nuestros antepasados para levantar su civilización. Está situado en una pequeña península rocosa separada de la tierra por un itsmo de arena donde ya existen unas primeras murallas defensivas.
Al lado del Castro se encuentra una estupenda playa naturista la de Area Longa, me llamó muchísimo la atención porque esta llena de pequeñas columnas de piedras, parece que todo viajero que llega a ese lugar quiere dejar constancia de que ha estado ahí.











Casa típica del pueblo



